Archivo de la categoría: Economía

Un potaje de verduras se encarece el 900% desde la huerta a la mesa

El sector primario se ha enfrentado en los últimos años a un fuerte alza de los precios. Los productos agrícolas multiplicaron su precio por 6,37 desde su cotización en la huerta hasta el precio de venta al público en las tiendas, la diferencia más alta desde julio de 2009, mientras que los derivados de la ganadería (carne, huevos, leche) casi triplicaron su precio (2,94).
Según el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de productos agrarios y ganaderos publicado por COAG, la media se situó en 5,66, el segundo registro más alto del año. Esta diferencia se debe especialmente a la crisis de precios en origen de las frutas y hortalizas. Seguir leyendo Un potaje de verduras se encarece el 900% desde la huerta a la mesa

‘Low cost’: usted paga menos y pronto le pagarán menos

Entrevista a Nancy Fraser, filosofa y profesora de la Nueva Escuela de Investigación social.

Apple tuvo un pico de demanda y para cumplir sus compromisos se vio obligada a triplicar la producción…

¿Movilizó media California?

Despertó a todos sus trabajadores de Guangdong (China) a las dos de la madrugada.

¿Son muchos?

La subsidiaria de Apple, que trabaja también para otras megatecnológicas, cuenta con un millón cien mil empleados.

No es una pyme.

Apple necesitaba doblar la cadena nocturna y en una hora lo logró. A las tres de la madrugada, todos ya trabajaban a tope, y a las diez de la mañana se había cubierto el pico.

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¿Cuáles son los problemas que la certificación oficial plantea a la producción ecológica?

Si analizamos las causas de deriva del sector ecológico hacia grandes superficies y monocultivos, pueden ser muchas pero, analizando el modo de operar de la certificación por tercera parte, que es el mecanismo oficial para reconocer como ecológica una producción, podemos encontrar fundamentalmente dos, derivadas de la compleja estructura de funcionamiento de las entidades técnicas de intermediación en la garantía: los elevados precios del servicio y los elevados niveles de burocracia. Ambos son similares para cualquier operador, independientemente de la superficie o la producción que maneje y del número de empleados/trabajadores con los que se maneje el predio. Además, tanto los costes como el nivel de burocracia aumentan en función de la diversificación productiva. De esta forma, la certificación por tercera parte penaliza e, indirectamente, excluye a la agricultura familiar diversificada.
Desde las visiones agroecológicas, el problema de la certificación por tercera parte es fundamentalmente político, ya que representa
un mecanismo de garantía nada transformador y profundo a nivel socioeconómico y ecológico. La principal causa es su propia lógica de funcionamiento: en la generación de confianza entre producción y consumo, ambos grupos de actores son relegados a un papel pasivo, instaurando la lógica de la delegación de responsabilidades en una figura y un procedimiento de intermediación de carácter técnico. En este sentido, no potencia ni valora procesos de organización y articulación social, sino que simplemente los ignora. La garantía se transforma en el pago de un servicio de auditoría, excluyendo otros modos de confianza basados en la sistematización de relaciones de apoyo mutuo y de solidaridad, o en un control social comunitario.
La responsabilidad asumida por la figura técnica de intermediación es dar garantía de que lo que se intercambia cumple unas
determinadas normas establecidas. Para ello, establece un procedimiento de control que es considerado insuficiente, ya
que se centra en una visita anual, de unas horas, por parte de una persona técnica ajena al territorio.
Esta debilidad se ve agravada en aquellos contextos donde se privatiza la generación de credibilidad: cuando son empresas
privadas las que gestionan la cuestión de la garantía en las producciones ecológicas.
Aparte de sus debilidades intrínsecas, la certificación por tercera parte impone una dependencia absoluta de los territorios y las personas de entidades externas.
De esta forma se imponen en la garantía unas relaciones de poder verticales, en las que las personas productoras y consumidoras
ocupan el último eslabón. Además, es un procedimiento no transparente, donde prima la confidencialidad, impidiendo procesos de valoración o de rechazo sociales que representan mecanismos básicos de articulación social.
En lo que respecta al concepto de producción ecológica que subyace en estos mecanismos, son procedimientos que no dan garantía de un sector ecológico sustentable. Los estándares en los que se basan sus evaluaciones y su modus operandi frenan y desincentivan el desarrollo de propuestas agroecológicas en los territorios, por dos características fundamentalmente:
a) están basados en unos indicadores simplistas, para facilitar su evaluación en las cortas visitas de inspección; establecen la garantía como un examen, que se aprueba o se suspende, sin establecer recomendaciones ni fomentar procesos de mejora. En este sentido, premian unos modos de manejo de los recursos naturales que con cumplir unos mínimos (poco agroecológicos ya que se centran en
la sustitución de insumos) podrán utilizar el distintivo y, además, no valoran procesos de mejora continuada hacia formas más ecológicas de manejo de los recursos naturales. En este sentido, cabe destacar que la producción ecológica que se evalúa oficialmente no contempla criterios de tipo social y laboral. Se conciben como ámbitos diferenciados la ecología natural (con una
acepción muy limitada, a su vez) y la equidad – justicia social.
Por último, cabe destacar que lo que representa una obligación a nivel legal y una necesidad en muchos de nuestros contextos se convierte en un perjuicio para la producción y el consumo. Para la primera, porque asume unos costes y un nivel de burocracia
elevados por un servicio que no les aporta ninguna ventaja, más allá del uso de un identificativo cuyo sentido en ocasiones les resulta insuficiente; para la segunda, porque incrementa el precio de estos productos.

Autora: Mamen Cuéllar Padilla. Reseña elaborada basandose en la tesis doctoral de Mamen Cuellar
Miembro del equipo del isec. Universidad de Córdoba. Implicada en el proceso de spg andaluz.

Fuente: revista Facpe.

Cuánto nos cuesta el banco al año y cómo reducir el gasto

Ante un sistema Bancario perverso que roba permanentemente y especula con nuestra vida y la de los empobrecidos, presentamos este artículo (N. de la Web):

Es habitual que el propietario de un automóvil sepa cuánto paga cada año por el seguro de su vehículo y el precio del litro de combustible, que quien haga la compra conozca el importe de los productos que adquiere y que los usuarios de telefonía móvil sean conscientes de la tarifa que pagan por cada minuto que hablan. Pero esto no siempre ocurre con los titulares de tarjetas de crédito y cuentas corrientes. Muchas personas ignoran cuánto abonan en concepto de mantenimiento y gestión de estos productos bancarios. Conocer las comisiones y los cargos que se aplican permite hacer un presupuesto, comparar con otros bancos y saber cuánto se puede ahorrar al cambiar de hábitos o de entidad.

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Comemos cuscús y raíces. El pescado se lo llevan los barcos europeos

Los pescadores de Mauritania y Senegal exigen a la UE que detenga «el saqueo» de sus costas. El 67% de los barcos europeos fuera de aguas comunitarias son españoles.

 
“Mi padre me mandaba a pescar y en 5 minutos, antes de que hirviera el agua que había puesto a calentar mi madre, yo volvía con varios peces”. No es un pasaje de una novela de realismo mágico sino el recuerdo de lo cotidiano para Karim, un senegalés que ahora tiene 45 años y que ha visto desde su casa frente al mar cómo desaparecía el pescado que les daba de comer y de trabajar.

Décadas después, “cuando los peces comenzaron a desaparecer de nuestra zona, tuvimos que irnos a otro pueblo para poder seguir viviendo del mar. Tres años después, tuve que irme a trabajar a Gambia. Luego, a Guinea Bissau”, nos cuenta. “He tenido que ir persiguiendo el pescado“, comenta Karim, que heredó el oficio de su padre, “y adaptándome: empezamos a usar GPS, motores, redes de monofilamento, trabajé para grandes barcos europeos… hasta que dije basta”.  Seguir leyendo Comemos cuscús y raíces. El pescado se lo llevan los barcos europeos

La polarización de las rentas y su impacto en la crisis

Leyendo la prensa, no sólo económica, sino general, uno se encuentra con algo que llama la atención por su paradoja. Por un lado vemos que desde la II Guerra Mundial hasta hoy, la riqueza en la mayoría de países de la OCDE (el grupo de países más ricos del mundo) ha ido creciendo. Y a pesar del bajón del PIB per cápita que varios países han experimentado durante estos años de recesión, es más que probable que para la gran mayoría de países de la OCDE, el PIB per cápita continuara creciendo, señalando así que la riqueza de tales países continuará aumentando.
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ECO-COPAN: PRODUCTOS SIN PERFUMES, NI CONSERVANTES, NI COLORANTES

       Desde 1992 llevamos elaborando y comercializando productos de alta calidad biodegradables y respetuosos con la persona y el Medio Ambiente. El lema acuñado en estos años ha sido: «La mejor forma de ser ecológico es consumir justo lo necesario».

     En este último año hemos desarrollado una Nueva línea de productos SIN PERFUMES, NI CONSERVANTES, NI COLORANTES, en respuesta a la demanada de algunos de nuestros clientes y otros que se han interesado por estar afectados de sensibilidad química múltiple. Con esta nueva línea intentamos limitar más los efectos dañinos que pueden producir los detergentes en nuestro organismo y con ello también al medio ambiente. En la medida de nuestras posibilidades queremos poner al alcance de todos una gama de productos más saludable.

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